Kanman-ga-Fuchi (el abismo con los Jizo sin cabeza)
Desfiladero volcánico junto al río Daiya con veinte figuras de piedra de Jizo alineadas bajo los cedros; acceso gratuito.
Kanman-ga-Fuchi es un pequeño desfiladero volcánico excavado por el río Daiya en la roca basáltica de la lava del monte Nantai, a quince minutos a pie del centro de Nikko en dirección contraria al santuario Toshogu. El nombre significa "el abismo del dios del río" y en la roca del río hay una grieta natural que se identificó durante siglos como la morada de una deidad acuática. A lo largo del sendero que bordea el río a través del desfiladero hay alineadas más de veinte figuras de piedra de Jizo Bosatsu —el bodhisattva protector de los niños y los viajeros— de alturas entre 80 centímetros y un metro, cubiertas de musgo, con sombrerillos de tela roja y la mayoría sin cabeza (decapitadas por las crecidas del río a lo largo de los siglos). La leyenda dice que sus cabezas vuelven a aparecer misteriosamente y que cuando alguien intenta contarlas obtiene siempre un número diferente, de ahí su apodo popular "Hyakuji Jizo" (los cien Jizo que no se pueden contar). El sendero entre los cedros, el musgo y los Jizo tiene una quietud y una belleza melancólica completamente diferente al esplendor dorado del Toshogu. El acceso es completamente gratuito.