Primavera (marzo – mayo): el sakura y sus multitudes
La floración del cerezo (sakura) es el momento más esperado y más masificado del año en Kioto. Los templos de Maruyama, el camino de Higashiyama y los jardines del Palacio Imperial se llenan de japoneses y turistas internacionales durante las 2–3 semanas que duran los cerezos en flor, normalmente entre el 25 de marzo y el 10 de abril (con variaciones según el año).
La experiencia es genuinamente espectacular: Kioto en flor es uno de los espectáculos naturales más bonitos de Asia. Pero los hoteles cuestan el doble o el triple de lo habitual y hay que reservar con meses de antelación.
Mayo es mucho más tranquilo que abril, tiene temperaturas agradables (18–24 °C) y los jardines están en pleno verde. Es una de las mejores épocas para visitar Kioto si no te importa perderte el sakura.
Mejor para:
Quienes priorizan la experiencia visual sobre el presupuesto y pueden reservar con 3–4 meses de antelación.