Japón tiene una infraestructura pensada para hacer la vida fácil (y barata) si sabes dónde buscar.
Come en konbinis y cadenas locales
7-Eleven, Lawson y FamilyMart ofrecen onigiri (1–2 €), bento boxes (4–6 €) y café decente.
Cadenas como Matsuya o Yoshinoya sirven platos completos por 4–7 €.
Compra un Eki-ben en el tren
Los bento de estación (eki-ben) cuestan 7–12 € y son una experiencia gastronómica en sí mismos.
Mucho más barato que comer en la zona turística de destino.
Usa el metro en vez del taxi
El metro en Tokio y Osaka es rápido, puntual y muy barato (1–3 € por trayecto).
Los taxis arrancan en 5–6 € y suben rápido. Evítalos salvo emergencias.
Evalúa si te compensa el JR Pass
Si haces la ruta Tokio → Kioto → Osaka, el JR Pass de 7 días (~280 €) suele salir rentable.
Si te quedas en una sola ciudad, compra billetes sueltos.
Busca alojamiento fuera del centro
Barrios como Ueno, Asakusa (Tokio) o Namba (Osaka) tienen hoteles más baratos y están muy bien
conectados por metro. Un hostal a 10 minutos del centro ahorra 20–40 € por noche.
Aprovecha lo gratuito
Pasear por Shibuya, Shinjuku, Gion o Dotonbori no cuesta nada. Muchos templos y santuarios
son gratuitos. Los parques públicos durante el sakura son una experiencia inigualable y gratis.
Viaja en temporada baja
Enero-febrero y junio-julio (excepto Obon en agosto) tienen vuelos y alojamiento más baratos.
Menos multitudes y precios un 20-30% más bajos que en abril u octubre.
Usa eSIM en vez de pocket WiFi
Una eSIM de datos cuesta 15–25 € para 2 semanas. Un pocket WiFi cuesta 5–8 €/día y hay que
devolverlo. Si tu móvil es compatible con eSIM, es la opción más práctica y barata.