Qué es una eSIM y en qué se diferencia de la SIM física
Una eSIM (de embedded SIM, SIM integrada) es una tarjeta SIM digital que va incrustada en el propio móvil. En lugar de meter una pieza de plástico en la bandeja, descargas un perfil de operador en el teléfono y listo. Para un viaje a Japón eso significa que puedes comprar tus datos por internet desde casa, instalarlos antes de salir y no tener que buscar ni cambiar ninguna tarjeta al llegar.
Frente a la SIM física tradicional, la eSIM tiene tres ventajas claras para el viajero: no hay nada que recoger en el aeropuerto ni que enviar por correo, no tienes que sacar ni guardar tu SIM española (sigue dentro del móvil, en otra "línea"), y la activas tú mismo en un par de minutos. La SIM física sigue teniendo sentido sobre todo si tu móvil no admite eSIM.
Y frente al pocket WiFi —ese router portátil que se alquila— la eSIM no es un aparato más que llevar encima, cargar cada noche y devolver al final del viaje: va dentro de tu teléfono. Más abajo comparamos las cuatro opciones con detalle.