El acoso de algunos turistas (perseguir a maiko, tirarles del kimono, plantarse delante para hacerse selfies) llevó en octubre de 2019 a la asociación de vecinos y comerciantes de Gion a prohibir hacer fotos en las calles privadas del barrio, con multas de hasta 10.000 ¥. En 2024 se reforzó con señalización multilingüe que advierte de la misma multa por entrar sin autorización en esas vías privadas. En las calles públicas (como Hanamikoji o la orilla de Shirakawa) sí se puede fotografiar, pero las reglas de respeto son las mismas en todo Gion:
- No sigas ni bloquees el paso: las maiko y geiko van a trabajar. Interponerse en su camino para fotografiarlas es irrespetuoso y, en algunos casos, ilegal.
- No las toques: tocar el kimono o el maquillaje de una maiko para fotografiarse está completamente prohibido.
- Fotografía desde la distancia: si quieres una foto, hazla desde lejos y sin flash. No te plantes delante con el teléfono a 30 centímetros.
- No hables con ellas en la calle: no están disponibles para conversación fuera de los ochaya. Una inclinación de cabeza respetuosa es suficiente. Si quieres llegar con el contexto cultural adecuado, repasa las costumbres y la etiqueta en Japón.
Las maiko y geiko que ves en Gion no son una atracción turística — son profesionales de camino al trabajo. Trátalo exactamente igual que si te cruzaras con cualquier otra persona.
Conviene saber, además, que muchas de las mujeres en kimono y maquillaje blanco que se ven y se fotografían por Gion son turistas que han contratado una sesión de transformación, no geiko ni maiko reales. Una maiko de verdad camina deprisa y con un objetivo, casi siempre acompañada o sola, sin posar; rara vez se la ve a plena luz del día parándose para fotos.