La cocina japonesa es mucho más que sushi
Si solo asocias Japón con el sushi, te espera una sorpresa enorme. La gastronomía japonesa tradicional (el washoku, inscrito por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2013) es una de las más variadas y refinadas del mundo, y gran parte de lo que se come a diario tiene poco que ver con el pescado crudo: hay sopas de fideos humeantes, frituras crujientes, brochetas a la brasa, guisos, panqueques salados y una repostería propia delicada.
En el corazón del washoku está la estructura ichiju-sansai ("una sopa, tres platos"): un cuenco de arroz, una sopa de miso y varios acompañamientos que cambian con la estación. Es el patrón de la comida casera y de los menús del día que encontrarás por todo el país.
Comer fuera es además barato y fácil comparado con Europa: un cuenco de ramen o un bol de arroz con algo encima rondan precios muy asequibles, y la calidad media —hasta en una cadena o en una tienda 24 horas— es altísima. Esta guía te ordena qué probar, dónde hacerlo y cómo desenvolverte sin saber japonés.